Acuerdo 6 – Implementación de los acuerdos: un reto por alcanzar

El día 26 de septiembre quedará en la historia de Colombia, como la apertura a un nuevo escenario de reconciliación, que permitirá ver con otros ojos el futuro del país. La firma de los acuerdos de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el máximo jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Alias “Timochenko”, se declara como un nuevo paso a la construcción de una paz consolidada desde los territorios.

Bernardo Hernández, docente de la maestría de Comunicación, Desarrollo y Cambio Social, resalta la importancia de tener en cuenta las formas de organización en la entrega del grupo insurgente, con el fin de que no se presenten inconvenientes a la hora de desarmarse. Y con respecto al tema de la dejación de armas, también dejó clara la diferencia que existe entre “dejar” y “entregar” porque por un lado se refiere a que cuando los milicianos de la guerrilla dejan sus armas, existe la posibilidad de que en un eventual caso de que el “No” ganara, las Farc volvieran al campo a sus actividades normales.

En la Universidad Santo Tomás en el marco de la semana de la comunicación “Komunik Yo soy para la paz” se desarrolló la explicación de los puntos referenciados en el acuerdo de paz. Esta vez el debate surgió en el punto número seis, La implementación, verificación y refrendación que se dará en un posible escenario de pos acuerdo si se le da el aval por el sí al Plebiscito el próximo 2 de octubre.

La decana de Comunicación Social María Ligia Herrera Navarro se refirió a la responsabilidad que tiene la universidad en este punto del acuerdo: “Esta facultad se ha movido en términos sociales y académicos, trabajando con colectivos de víctimas, nuestra propuesta es hacer un observatorio ciudadano, interdisciplinario en donde la obligación es hacer veeduría a todos los puntos del acuerdo y eso es una responsabilidad de la universidad” manifestó la funcionaria.

Todos somos responsables

También se considera importante que todos los entes educativos, sociales, y culturales generen conciencia sobre la importancia que tiene involucrarse activamente en el tema. La implementación no solo requiere de la refrendación de la ciudadanía sino también se parte de la necesidad de que las personas se empoderen y hagan parte de los procesos de verificación para la construcción de una verdadera paz estable y duradera como lo manifiesta la pregunta del plebiscito.

Además, Edgar Ricardo Serrano, docente de la Universidad Santo Tomás lanzó duras apreciaciones sobre la decisión de no apoyar la paz: “Yo le diría a todos los detractores del proceso, que ya perdieron, que ya el “si” ganó, que el país ganó, si hoy por hoy todos los medios, las universidades y las personas están hablando del tema, es porque ya se volvió agenda pública, y ya somos 40 millones de colombianos hablando de los temas coyunturales del acuerdo, ya ganó el si, ya ganó el país” aseguró el académico .

Por consiguiente, se espera que las pedagogías de construcción para la paz se sigan implementando a nivel nacional, con el fin de instruir a todos los habitantes de las zonas de conflicto respecto a los cambios que se presentarán a partir del día 3 de octubre en un plazo máximo de 180 días, la desmantelación completa del grupo guerrillero en su totalidad en actividades delictivas como el asesinato de personas, el tráfico de drogas y el reclutamiento forzado de menores de edad.

Por:

Fabián Ramírez
Carlos Pulido
Carlos Mario Giraldo