La lucha por una sociedad igualitaria desde la producción audiovisual

En el segundo día del IV Congreso Internacional de Comunicación Social para la Paz, la documentalista Lizette Vila participó en el conversatorio “El documental como una estrategia para visibilizar la otredad”. Aquí un poco de su carrera audiovisual en su natal cuba y otros países del mundo.

 

Lizette Vila nació en La Habana, Cuba, el 17 de diciembre de 1949. Musicalizadora de varios filmes y documentalista para cine y televisión. En sus casi 30 años de carrera fílmica ha estado involucrada con temas como la lucha de género, a través del cual intenta rescatar el valor de la mujer dentro de la sociedad.

Esta lucha incesante por la dignificación de la mujer en Cuba ha logrado que Lizette Vila sea profeta en su propia tierra, con la participación en talleres de prevención en salud sexual, en la organización de las tres Jornadas Nacionales contra la Violencia de Género y el Primer Encuentro de Mujeres con Discapacidades.

“La realización de audiovisuales es una plataforma para mostrar la experiencia que he tenido a lo largo de mi vida, para expresar lo que siento yo y las personas que aparecen allí”. Y añade Lizzet: “Los documentales son el pretexto para ir a instituciones públicas y privadas, en especial a colegios, a conversar y ofrecer talleres interactivos sobre temas que deben ser de conocimiento público para la mejoría de la cultura”.

Es por esta vasta experiencia en la isla por lo que ha sido invitada internacionalmente a participar de la Cumbre Mundial de Mujeres en Beijing y a ser la diseñadora, organizadora y educadora en el 1er Taller de Capacitación Audiovisual desde la perspectiva de género a mujeres campesinas del área de Centroamérica y el Caribe.

Su carrera en el mundo de la producción de documentales comenzó en 1987 con “Rasgando velos” y “Otra mujer sin rostro”. Estos filmes la llevaron a ganarse, en el año de 1989, el premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en la categoría de Directora. Este certamen reconoce las obras que por su contenido ayudan al enriquecimiento y reafirmación de la cultura latinoamericana y caribeña. Otros documentales relacionados con el tema de género que ostenta esta cubana son “Y hembra es mi alma”, realizada en el año de 1999, y “Mujer, alma de maravilla”, producido en el 2002.

Otra de sus pasiones es la musicalización. Por ende, ha sido partícipe en este proceso en películas como “Violetas para mamá”, “Un juego peligroso”, “El almohadón de plumas” y “La memoria de los árboles”, todas estas dirigidas por Vicente González Castro.

 A la par de su experiencia como documentalista, Lizette Vila ha trabajado en la radio y en la televisión cubana. Además, ha trabajado en los Estudios Cinematográficos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Empresas de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) y en el Ministerio de Educación.

También, esta cubana fue presidenta de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos, y profesora en la Escuela Internacional de Cine y Televisión desde su fundación.

Por su larga trayectoria en la producción de filmes, ha sido invitada a participar como jurado en diferentes festivales en Argentina y Cuba.

Dentro de sus logros, ostenta diferentes premios en festivales internacionales en México, Hungría, Italia y su natal Cuba. Además, Lizette Vila fue nominada al Premio Nobel de la Paz 2005, integrando la sección de 1000 Mujeres por este importante galardón y obtuvo la Medalla de Oro Mundial de la Educación Especial.

Su cultura caribeña se demuestra en el desparpajo de sus palabras y su estilo jocoso. Mientras habla, mueve sus manos en sincronía con lo que dice, proyectando seguridad y confianza. Esa cultura, sus experiencias, todo lo que tiene por contarle a la audiencia la hace ser una mujer que capta la atención del público, que siempre se siente motivado a participar cuando ella se le planta al frente.

 

Por:
Julián Bermúdez
Portal Informativo Escenario

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