No tentarás al señor

NOTENTARASALSEÑOR

Mt 4,1-11: Jesús, es conducido por el Espíritu para ser tentado por el diablo, que significa el que separa, divide, el acusador. Supera la prueba a largo de su vida, pone de manifiesto que es el Mesías, que no se confunde con el mesianismo fácil y triunfalista (Mt 27,40-43)

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA. CICLO A. 01.03.2020. MT. 4,1-11

La tentación del populismo, poder, dinero,  servirse de otros, prometer y no cumplir, es lo que nos rodea a cada instante. Jesús nos muestra el verdadero rostro del ser humano, a quien le da un nuevo aliento de vida, para luchar contra el facilismo y dar sentido a nuestra vida como hijos de Dios

  1. Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes” (v.3) El tentador le propone que transforme esas montañas en abundancia de pan. Es como contar con medios económicos que establezca un bienestar fácil. Responde: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios (Dt 8,3). “Esfuércense por conseguir no el pan transitorio, sino el que da la vida eterna”(Jn 6,27). Yo soy el Pan de vida (Jn.6,35)

Nos dejamos engañar por las promesas del pan de un día, por los que se presentan como los salvadores, sin un plan concreto de mejorar la calidad de vida. Necesitamos  la Palabra de Dios, que nos da un nuevo espíritu para comprender la realidad de la vida y actuar con la libertad de Jesús.

  1. Frente a la ostentación y orgullo del poder, Jesús nos dice: “No tentarás al Señor tu Dios” (v.v.7). Como hijos de Dios, llamados a saber elegir y discernir bien, entre la vida o la muerte.
  2. “Todo esto te daré, si te postras y me adoras” (v.9). Es la tentación de los que se creen dueños de las naciones: talan los bosques, contaminan los ríos y el hábitat de los pueblos originarios, por la explotación desmedida, sin los estudios del impacto ambiental. No les importa la vida. Se explotan los recursos de la tierra, sin tener en cuenta al más pobre, ni el desarrollo científico y tecnológico de la propia nación, pensando en el futuro de las generaciones. Su dios es el dinero, no el desarrollo integral de los pueblos. Por eso las voces proféticas de la Iglesia de la Amazonía, son la voz de Jesús que nos dice: “Aléjate Satanás. Que está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, a él solo darás culto”(v.10)

Jesús quiere discípulos coherentes. Si nos servimos de Dios como un instrumento para nuestros intereses, caemos en la tentación de la idolatría. Ser discípulo de Jesús es optar por el evangelio de la vida y la verdad, asumir los valores del reino de Dios: 1) nuestra vida depende de Dios, él respeta nuestra libertad, y  nos exige ejercerla como personas dignas; 2) descubrir el sentido profundo de una espiritualidad bíblica-profética, estar atentos a los signos de los tiempos, cuidar y proteger la creación depende de todos; 3) Descubrir el verdadero rostro de Dios en la vida socio-política, económica,  cultural,  educativa y salud, desde una visión atenta y constante de la Biblia, que marque una nueva espiritualidad evangélica, que nos convierta y nos comprometa en servir a Dios y a su pueblo.

Por: Fray Héctor Herrera, O.P.