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Medios, campañas y pensamiento crítico en la antesala electoral

Por: Pablo F. Gómez Montañez
Director Escenario Radio
En Colombia entramos en una nueva fase preelectoral en medio de un ecosistema informativo tensionado, fragmentado y profundamente desigual. Hoy, el 72 % de la ciudadanía se informa principalmente por redes sociales, mientras la televisión sigue siendo relevante con un 55 %, y la prensa apenas alcanza al 28 % de alcance semanal. Sin embargo, esta hiperconectividad no se ha traducido en mayor confianza: solo el 32 % de los colombianos dice confiar en las noticias, una de las cifras más bajas de la región. 
Este dato debería interpelarnos, especialmente en el mundo universitario. Porque cuando la confianza cae, el riesgo es que el debate público se base más en emociones que en argumentos. Y eso ya está ocurriendo: el 44 % de las personas evita consumir noticias, cansadas de la polarización, el ruido y el enfrentamiento permanente.
En ese escenario, los medios dejan de ser solo canales de información y se convierten en actores políticos, muchas veces sin reconocerlo. A esto se suma una presión económica evidente: en 2025 los ingresos del sector de medios en Colombia cayeron un 8,6 %, y el balance agregado fue negativo, lo que incrementa la dependencia de la pauta oficial y privada. Diversos estudios advierten que esta dependencia afecta la pluralidad y la independencia editorial precisamente en tiempos electorales.
Las campañas saben leer bien este contexto. Iván Cepeda ha optado por una narrativa que apela a la verdad, la memoria y el diálogo con contradictores, y ha hecho llamados explícitos a los medios para que no reproduzcan la política del miedo ni la desinformación. Paloma Valencia, en cambio, privilegia mensajes directos y de alta carga emocional sobre seguridad, orden y crítica al gobierno, con gran presencia en radio, debate televisivo y redes sociales, una estrategia eficaz para marcar agenda, pero que exige del periodismo mayor contraste y contexto. Abelardo de la Espriella representa una lógica outsider, donde la confrontación y la personalización del discurso generan visibilidad rápida, aunque muchas veces desplacen la discusión programática hacia el espectáculo político (inferencia a partir de cobertura mediática comparada).
En ese escenario, los medios dejan de ser solo canales de información y se convierten en actores políticos, muchas veces sin reconocerlo. A esto se suma una presión económica evidente: en 2025 los ingresos del sector de medios en Colombia cayeron un 8,6 %, y el balance agregado fue negativo, lo que incrementa la dependencia de la pauta oficial y privada. Diversos estudios advierten que esta dependencia afecta la pluralidad y la independencia editorial precisamente en tiempos electorales.
ñas saben leer bien este contexto. Iván Cepeda* ha optado por una narrativa que apela a la verdad, la memoria y el diálogo con contradictores, y ha hecho llamados explícitos a los medios para que no reproduzcan la política del miedo ni la desinformación. Paloma Valencia, en cambio, privilegia mensajes directos y de alta carga emocional sobre seguridad, orden y crítica al gobierno, con gran presencia en radio, debate televisivo y redes sociales, una estrategia eficaz para marcar agenda, pero que exige del periodismo mayor contraste y contexto. Abelardo de la Espriella* representa una lógica outsider, donde la confrontación y la personalización del disLcurso generan visibilidad rápida, aunque muchas veces desplacen la discusión programática hacia el espectáculo político (inferencia a partir de cobertura mediática comparada).
Y cerramos con un mensaje para quienes votarán por primera vez: no decidan desde la ira, el fanatismo o la presión del algoritmo. Revisen programas, comparen propuestas, pregunten por su viabilidad. La democracia no se defiende con pasiones desbordadas, sino con *criterio informado, memoria histórica y responsabilidad ciudadana

Desde la universidad, sigamos apostándole a una discusión política que grite menos y piense más.

El periodismo también crea cultura: la USTA celebró el Día del Periodista con una reflexión sobre industrias creativas

Por: Leyde Jhoana González Villamil
Octavo Semestre

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En el marco del Día del Periodista, la Universidad Santo Tomás reunió a estudiantes y docentes en el Auditorio Fundadores para el conversatorio “El periodismo como motor de las industrias creativas”, un espacio que invitó a repensar el rol del periodismo más allá de la información como agente cultural, económico y social.

Alrededor de 40 asistentes, entre estudiantes de Comunicación Social y Diseño de Moda, profesores y directivos, participaron de una jornada conversacional, ambientada por música y moderada por los docentes Iván René, Pablo Gómez y María.

La decana abrió el encuentro destacando que la comunicación “construye sentido” y permite comprender las transformaciones culturales del presente, subrayando la importancia de generar diálogos interdisciplinarios entre moda, identidad y periodismo.

Las invitadas centrales fueron la periodista y editora Pilar Luna y la abogada Marta Jiménez, socias de Código Malva, plataforma digital especializada en comunicación estratégica para el sistema de moda. Desde su experiencia, Luna explicó que el periodismo debe entenderse como un actor clave dentro de las industrias creativas: “la moda no es superficial; tiene implicaciones sociales y políticas. Narrarla también es construir cultura”.

Con más de 30 años en medios editoriales, Pilar habló sobre los cambios del oficio: “La industria editorial está en crisis. El mundo digital es lo que viene y tenemos la responsabilidad de ser serios en lo que comunicamos”. Para la periodista, el reto actual es formar comunicadores rigurosos, críticos y consientes del impacto social de sus narrativas.
El conversatorio no solo permitió conocer experiencias profesionales, sino que promovió una reflexión colectiva sobre las oportunidades que surgen fuera del aula. “A veces las cosas que ocurren fuera del salón son las que más enseñan”, comentó una de las participantes, destacando el valor del aprendizaje práctico.

Más que una conmemoración simbólica, el encuentro se convirtió en una experiencia de comunicación institucional que fortaleció el diálogo entre disciplinas y recordó que el periodismo, además informar, puede impulsar sectores culturales, generar identidad y dinamizar la económica creativa del país.
“Hoy en día todo el mundo produce contenido, y eso ha hecho que parezca menos relevante la labor de investigar, reportear y documentar rigurosamente la información.”
Para Pilar, el fenómeno no radica únicamente en la democratización de las plataformas digitales, sino en la pérdida de distinción entre contenido e información periodística. En un ecosistema donde cualquier persona puede publicar, el desafío está en reivindicar el valor del rigor profesional.

La transformación del oficio, explicó, implica una responsabilidad compartida. Por un lado, los medios deben defender el periodismo como práctica profesional: invertir en investigación, remunerar dignamente y apostar por periodistas que ejerzan con ética y profundidad.

Por otro, las audiencias también cumplen un papel determinante.

“Existe una gran diferencia entre información producida con criterios periodísticos —bien documentada y verificada— y el contenido que cualquier persona puede generar.”

En ese sentido, el periodismo no desaparece; se redefine. Más que competir con la inmediatez digital, debe fortalecer su identidad: contrastar fuentes, contextualizar, validar y sostener estándares éticos.

En tiempos donde la información circula con velocidad, la confianza se convierte en el principal activo del oficio. Y esa confianza —concluyó Pilar— se construye cuando la sociedad reconoce que detrás de una noticia hay un profesional que entiende la responsabilidad de narrar la realidad con fundamento.

Talento tomasino en Silicon Valley: Egresados de la USTA lideran innovador sistema de IA para la gestión de riesgos

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En un hito para la innovación tecnológica con impacto social, la organización 3iS presentó oficialmente el sistema AREMS (Agentic Risk & Environmental Management System) durante el Demo Day del Acelerador de IA Generativa de Google.org en San Francisco. Aunque la presentación estuvo a cargo de Jeffrey Villaveces, Director Regional de 3iS, el núcleo estratégico del proyecto cuenta con el liderazgo de tres destacados egresados de la Universidad Santo Tomás: Alberto Castillo Aroca (Economía), Program Manager; Liliana Castillo (Economía y Negocios Internacionales) y María Camila Blanquicet, Oficial de Comunicaciones y Diseño; (Comunicación Social y Licenciatura en Biología).

Tecnología Agéntica impulsada por Gemini

AREMS es un sistema de gestión de riesgos diseñado para automatizar flujos de información y transformar la respuesta ante crisis ambientales mediante el uso de inteligencia artificial avanzada. El sistema utiliza el modelo Gemini de Google para procesar datos complejos y generar análisis proactivos en tiempo real.

Así mismo, la interacción se realiza a través de chatbots en WhatsApp, permitiendo que comunidades en zonas de baja conectividad reporten riesgos y reciban alertas validadas mediante lenguaje natural, mientras reciben asesoramiento y capacitación con Gemini.

Todo esto, integrando imágenes satelitales, Google Earth Engine y métricas climáticas para promover la acción anticipatoria y la preparación ante inundaciones y otros riesgos ambientales.


Impacto Global y Proyección

Con el respaldo de Google.org y la experiencia de más de 15 años de 3iS en el sector humanitario, el equipo proyecta una transformación significativa en la gestión de desastres:

* Alcance: Se estima beneficiar a más de 300.000 personas y brindar soporte técnico a 600 organizaciones humanitarias y autoridades locales en los próximos 12 a 18 meses.

* Geografía: Actualmente con presencia en Colombia y Nigeria, AREMS se expande hacia la Amazonía (Ecuador, Perú y Brasil) en alianza con World Vision y la Comisión Europea.

La Universidad Santo Tomás celebra el aporte de su talento tomasino a este proyecto de escala mundial, reafirmando su compromiso con la formación de profesionales capaces de liderar el uso de la tecnología para la protección de la vida y el medio ambiente.